2/24/2006

Toc... toc...


Toc, toc…
Me muevo
Toc, toc…
Abro los ojos
Toc, toc...
El corazón palpita
Toc, toc...
Pensé que era el corazón
Toc, toc...
Me levanto
No puedo dormir
Mi cuerpo suda
Algo me despertó
Salgo afuera
Me detengo a mirar las estrellas
Estaba muy oscuro
Temblé de frío
Son tantas que no sé a cual hablarle...
¡Encontré una!
La más radiante
La que me aceleró el corazón
Iluminaba mi mirada
La miré fijamente
Le pregunté: -¿ eras tu,
la que a golpecitos me despertaba?
Me respondió: -Sí, el me observa,
también de golpecitos despertó,
fui yo quién los unió,
para que hablen sin escucharse
para que se sientan sin tocarse
y entre suspiros contemplarse.

4 comentarios:

MaReS dijo...

Muchas veces el mundo y la naturaleza conspiran para darnos señales de que el amor se acerca. En mi caso el mar fue mi augurio.
Saludos

JM dijo...

Precioso...
Saludos

Quirón dijo...

¡Wao, todavía esa estrella existe! ¿Anotaste sus coordenadas? Intenso poema. Te felicito, Mar.

Mar dijo...

Mares:
Porque la naturaleza lo sabe y a veces no somos capaces de reconocerlo??

JM:
Gracias.

Quirón:
Las coordenadas las sigue una brújula en mi corazón.