2/17/2006

Almas

Una vez habían dos almas que se amaron tanto que eran una sola, que quizás por ley de vida volvieron a ser dos, cuando uno de ellos dejó este mundo. Sí, tuvo que ser así, porque dos almas que se aman profundamente no se separan porque sí, tuvo que existir una fuerza mayor para dejar de ser uno, pero aún así ni el dejar de existir hace que se olviden. Cuando las almas van enredadas entre sí, no hay más que un mar de paz, de alegría y de pasión... en dos almas enamoradas sólo hay cabida para el amor.

Luego de mucho tiempo una de las almas encontró el cuerpo de un niño. Ese niño se convirtió en hombre y camino separado de su otra mitad por mucho tiempo, pensó encontrarla en otros labios, tomado de otra mano, mas cuando pasaba el tiempo en su mente habitaba la inquietud de que su otra mitad latía en algún otro lugar, por ahí perdida en algún lugar de la Tierra. Aún así trató de continuar su vida, de ser feliz y hacer feliz.

La otra alma estuvo buscando lugar, mirando corazones, buscando uno sincero y dulce, hasta que la encontró. Ella tenía el corazón como una flor, que sólo pedía ser regada con mucho amor. Esta al igual que la otra alma, se decía que algún lugar existía un mismo espíritu, pensaba que se podían reconocer de inmediato, y luego nada podría separarlos.

Por cosas de la vida o simplemente así tenía que ser, éstas almas se encontraron, desde la primera vez que se vieron, sentían una extraña atracción, algo que con palabras no se puede expresar, más sus almas si sabían que existía. Pensando en que sólo era otra alma disfrazada, trataron de no ir más allá, de sólo mirar desde afuera, de observar, de penetrar en cada palabra, porque aún mirando desde lejos, detrás de cada una de ellas se escondía un misterio que no se atrevían a desifrar.

Las dos almas se dieron cuenta lo que era imposible callar...tenían los mismos sueños, los mismos anhelos, las mismas sensaciones... aún así con temor y cautela abrieron sus corazones y con la voz de sus almas mostraron los sentimientos que habitaban en ellos.

Estas almas, que volvieron a ser una, son almas enamoradas con ganas intensas de amar. Desean continuar con lo que una vez sintieron, disfrutandose uno del otro... con pasión desenfrenada al hablar, al acariciarse, al reir, al llorar, al amarse con el alma, al amarse en la carne... sentir bajo la piel, la sangre que quema...es dejar huellas para en otra vida volverse amar.

6 comentarios:

David Gerardo dijo...

¡¡¡Wow!!!
Muy bonito Marie, me gustó el último párrafo...saludos...David

Quirón dijo...

Mar, por aquí otra vez, disfrutando esta lectura. En este mundo terrenal,las almas que dan vida a unos cuerpos son sometidas a las más insensibles de las normas humanas. Cuando entra, esa alma, a un cuerpo, ¡pun!... la anquilosan, quedando atrapada entre leyes divinas y terrenales. Encarnada busca alcanzar su complemento que sabe que existe.Y cuando lo encuentra, descubre los injustos límites de lo terrenal. Casi siempre, llegan a este plano en etapas cronológicas diferentes. Aunque para las almas, el tiempo y la materia les sea indiferente. Pero el universo siempre conspira, y las une.

Mar dijo...

DAVID: Hola, espero sigas escribiendo, ya te leí, gracias por dejar tu huella!

QUIRON:
Me hizo reflexionar con su comentario. El encuentro de las almas, me parece que sucede mucho antes de ocurrir el conocimiento en el plano físico, como dice mi escrito, ambos sabían que en algún lugar existía.

"En algún lugar del Universo, alguien lo estan esperando desde principios del tiempo"

No sé quien dijo esto, pero...¿por qué es tan difícil dar con ella?

Opalo dijo...

Hola:

Esta es mi primera visita y de veras me gusto muchisimo tu articulo. Puedo decirte que la mayoria de las veces nuestra alma gemela pasa a nuestro lado y no la vemos simplemente porque no estamos CONCIENTES y no sabemos hacerle caso a nuestra INTUICION. Asi que la proxima vez, no pienses, SOLO SIENTE y de seguro la "veras" (porque de una u otra forma ella llegara hasta ti).
Saludos y volvere de nuevo.

Mar dijo...

Hola OPALO,

¿"Verla" sin saberlo? la afinidad puede ser sutil que nuestro ego puede no reconocer la presencia de esa otra alma.
Saludos y gracias por compartir.

Iva dijo...

Hola Mar-
Gracias por tu visita a mi blog. Este tema de las almas gemelas es uno que he pensado muchísimo. Creo que tenemos más de un alma gemela, muchas que llegan a nuestra vida, no necesariamente para quedarse, pero igual su paso nos marca por siempre.